jueves, 16 de julio de 2015

Desprendernos de lo nuestro

Fotografia: Puerto de Ko Samui, Tailandia.


Viajar es como ir hacer un trekking, debes desprenderte de la comodidad, de la rutina, y sobretodo de los bienes materiales, aquellos que ni siquiera valoramos porque los disfrutamos en nuestra vida habitual.  La razón fundamental por la que toca hacer esa selección de los objetos que viajaran con nosotros es evidente, no podemos cargar con la casa a cuestas en nuestra aventura, seria un peso añadido que nos atrasaría y además acabaríamos con unos dolores de espalda muy importantes. 

Aparte de esa razón de salud y logística tenemos otra fundamental, y es que debemos poner en practica el desapego de los bienes materiales ya que eso forma parte de uno de los objetivos de un viajero. Cuando empezamos un camino en el que lo único que importa es conocer gente, cultura, y a nosotros mismos necesitamos desconectar al máximo de todo lo que tenemos cuando permanecemos en nuestro hogar. De hecho, salir de viaje con lo indispensable (cepillo de dientes, saco, alguna muda y calzado..,) e ir llenando la mochila paso a paso seria lo mejor.

Es normal al principio cargar la mochila mas de la cuenta, pero conforme avanza nuestro viaje nos damos cuenta que hay muchas cosas que nos molestan, no solo porque no las usamos, sino porque pesan y ocupan un espacio muy preciado en nuestra nueva vida de nómadas.

Según el viaje el equipaje será uno u otro, depende mucho del objetivo por el que nos desplacemos y al sitio al que vayamos, no es lo mismo hacer un viaje para estudiar o trabajar que para ir a conocer mundo, las cosas necesarias serán otras. A pesar de ello, lo indispensable siempre acaba reduciéndose en lo mismo por lo que no debería ser escusa para justificar un volumen excesivo de equipaje. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario